martes, 20 de diciembre de 2011

Inglish Potinglish


El otro día tuve una “discusión” en Youtube, más concretamente en los comentarios de este vídeo. Para ahorraros el esfuerzo de buscarlos, lo comento yo. En el video se ve a un chaval eminentemente andaluz y a una chavala irlandesa pronunciando nombres de personas y cosas en inglés. El joven andaluz lo pronunciaba, pues como lo haría cualquier español con su acento propio. En los comentarios de dicho vídeo no faltaban los típicos trolls echando pestes del acento del chico, y, sorpendentemente, diciendo que los andaluces éramos unos vagos. Así, by the face. Como andaluz de pura cepa que soy, no pude evitar replicar en los comentarios:

"Hay que ser gilipollas para que os ofendáis por que el chaval es andaluz y os las deis de pronunciar mejor. Yo soy andaluz y pronuncio más o menos igual cuando hablo con algún colega, pero sé inglés y como se pronuncia en realidad, lo que pasa que no voy de fino, dándomelas de culto. Y me gustaría ver al los que tacháis a los andaluces de vagos trabajando en la recogida de la aceituna, por ejemplo, que seguro que no aguantáis ni una puta hora."

Aquellos que me conocen pensarán que qué es lo que digo, si yo nunca he estado en la aceituna. Efectivamente, pero conozco a gente que sí, y sé lo duro que es. Además, que trataba de cerrar bocas, no me critiquéis. Bueno, la cosa es que recibí una respuesta que creo que puedo citar casi textualmente gracias a mi prodigiosa memoria (y a que está guardado en los comentarios de Youtube):

"No entiendo esa mania de TODOS los españoles desde el norte al sur, de pensar que si pronunciamos bien el inglés es ir de finos y que vas de "sobrao" respecto a los demás. No se trata de querer ser mejor que los demás, de esa falsa modestia española, se trata de que te puedas comunicar con gente que habla inglés y si lo pronuncias con fonemas españoles seguro que no te van a entender la mitad de las cosas que dices. Para hablar inglés mal con un colega mejor habla en español..."

La cosa es que me puse a pensar en lo que me dijo el tal osanjosef. Es bien cierto que los españoles, cuando hablamos entre nosotros pronunciamos los nombres ingleses adaptándolos a nuestra fonética. En caso de no hacerlo, y pronunciar correctamente nos vemos sometidos a una burla por parte de nuestros interlocutores, tachándonos de intento de cultos. Sí, puede que yo también sea de esos, pero ¿Para qué engañarnos? Seguro que a la mayoría de vosotros os parece un tanto repelente alguien que intenta pronunciar superbien cuando no hay necesidad para ello.

Hasta aquí supongo que todo el mundo estará de acuerdo. Pero el problema es que solemos hablar creyéndonos el ombligo del mundo, pensando que somos los únicos que hacemos tal cosa, y los fervientes creyentes de la Pronunciación Universal preparan las piras funerarias cuando cualquiera se atreve a insinuar lo contrario. Bueno, pues no es cierto que los españoles somos los únicos que hacemos eso. Sin ir más lejos, no dejo de oír a los americanos pronunciar el nombre del actor Jorge García (Hurley de Lost) como Horhi Garsía o la misma Penélope Cruz como Penelopi Crus. ¿Habéis visto? Eso que solo hacemos los españoles porque somos unos catetos está también presente en esos países que respetan tanto la fonética original. Y que no me venga un amerihater diciendo que son unos incultos también en los USA, que no cuela.

En definitiva, como angloparlante (más o menos) asumo la mofa y escarnio que conlleva el pronunciar correctamente una lengua extranjera, pero solo en momentos en los que deba hablar realmente en la lengua de Shakespeare, pues no toda mi audiencia cotidiana debe de ser angloparlante y me arriesgo a que no entiendan la correcta pronunciación, obligándome a repetirme. Mientras tanto, cuando deba pedir un White Label, el camarero oirá Guait Label y no Guait Leibol. Porque claro, hay ciertas palabras que si uno no pronuncia bien, queda como un puto cateto de mierda.

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